Teror

Teror

¡Descubre Teror!

La Villa Mariana de Teror está considerada como uno de los municipios más antiguos de las Islas Canarias, datando su fundación en el año 1481, año cuando supuestamente se apareció la Virgen en un gran pino, ya desaparecido, y que se encontraba en la actual ubicación de la Basílica del Pino. Tras esa aparición el trasiego de personas fue tal que se estableció un asentamiento estable en el lugar que es considerado el germen de la actual Teror. Esta antigüedad, y el hecho de que la Virgen del Pino sea la patrona de toda Gran Canaria, convierten a Teror en uno de los pueblos turísticos más importantes de las medianías isleñas.

Qué ver

Qué ver en Teror

Gran parte de la vida en Teror gira en torno a la religión y a sus símbolos, de ahí que muchas de las cosas importantes que ver en Teror estén relacionadas con la temática religiosa.

La Basílica del Pino, ubicada en la Plaza del Pino, es el centro neurálgico del municipio de Teror. La construcción original es del año 1767, aunque ha sufrido varias transformaciones, especialmente a mitad del siglo XX. En ella se encuentra la imagen de la Virgen del Pino, Patronas de la Diócesis de Canarias y que atrae a numerosos peregrinos a lo largo de todo el año, pero especialmente durante las Fiestas del Pino, que son el 7 de septiembre.

En el interior de la Basílica, otro de los elementos destacados, es la cruz fabricada con la madera del pino donde se apareció la Virgen. Esta cruz, conocida como Cruz Verde, antes estaba situada en el exterior de la basílica, muy cerca del gran laurel de indias que proporciona sombra a la plaza y donde actualmente hay una cruz metálica que la sustituye.

Del exterior de la Basílica, destaca especialmente el torreón amarillo que hay en uno de sus laterales, superviviente del templo precedente al actual.

Otro de los edificios importantes de la Plaza del Pino y también relacionado con la Iglesia es la Casa Museo de los Patronos de la Virgen, ubicado en una gran casa señorial de arquitectura típica canaria de finales del siglo XVII.

Abandonando la Plaza del Pino, hacía su parte trasera, te encontrarás con la Alameda y el antiguo Palacio Episcopal, sede actual de la Casa de la Cultura.

Todo este entorno de la Basílica del Pino, Alameda y Palacio Episcopal y la Calle Real, que da acceso a la plaza y donde también abundan las típicas balconadas canarias construidas en madera, fue declarado Conjunto Histórico Artístico en el año 1979.

Todo esto es lo más importante que ver en Teror, pero si además realizas esta visita en domingo, la verás amenizada por el Mercadillo Popular de Teror, donde podrás comprar productos típicos de la zona, como son el chorizo de Teror, que quizás te recuerde a la sobrasada, o algunos dulces tradicionales que se siguen produciendo a día de hoy en el Monasterio Císter y el Convento de las Dominicas, ambos situados en Teror.

Fuera del centro histórico, podrás visitar un último elemento destacado en Teror, y que ha sido una gran fuente de riqueza para el municipio. Teror, al igual que Firgas, tiene un manantial, la Fuente Agria de Teror, que durante generaciones ha hidratado al municipio y, en este caso concreto, también a sus arcas, ya que la empresa que lo gestiona, Aguas de Teror, es de propiedad municipal.

Qué hacer en Teror

Más allá de todo lo expuesto anteriormente, hay varias propuestas interesantes que hacer en Teror desde el plano del turismo rural en Gran Canaria.

A la entrada del pueblo, a unos pocos kilómetros, te encontrarás con la Finca de Osorio. Un recinto natural que ofrece a sus visitantes la posibilidad de observar algunos elementos etnográficos interesantes, como el alpendre con sus animales, o la casa principal reconvertida en aula de la naturaleza.

Finalizada estas visitas se abrirán ante ti todo un abanico de senderos para explorar la finca, como el sendero que asciende al Pico de Osorio o, si vas con niños pequeños, el sendero interpretativo de la Selva de Doramas, donde se han ido replantado las especies más características de la laurisilva canaria.

Otro sendero interesante que puedes realizar partiendo desde el municipio de Teror, en concreto desde la zona de la Fuente Agria, es la ruta circular Fuente Agria – Puente del Molino, que te lleva por la Cuesta Falcón para bordear el Barranco de Teror hasta llegar al Puente del Molino, para regresar ya por la antigua carretera hasta la Fuente Agria.

Hay mucho más senderos en la zona, no tienes que olvidar que Teror es destino de peregrinos, y que todos los caminos llegan a Teror. Por ejemplo desde Santa Brígida o Valleseco también partes rutas muy interesantes hacia la villa mariana.

Dónde comer en Teror

Siendo Teror uno de los pueblos más turísticos de la zona norte tiene una oferta variada donde poder degustar algunos platos de gastronomía canaria, pero si nos dan a elegir uno, nuestra elección sin lugar a dudas sería el Restaurante El Encuentro, donde en un ambiente tranquilo y familiar encontrarás una selección de platos y postres de alta calidad, con buena presentación y raciones generosas. Y con una ubicación inmejorable, ya que se encuentra en el mismo corazón de la villa mariana, en la Plaza del Pino y con unas excelentes vistas desde su fabulosa terraza a la Basílica del Pino.

Dónde dormir en Teror

La oferta de casas rurales, viviendas vacacionales y villas en Teror es bastante amplia. En muchas de ellas aceptan mascotas, como por ejemplo en Ca’chispita, que es una de nuestras preferidas y, también, un buen puñado de ellas cuentan con piscina, como la Casa  Rural de El Borbullón. Sea cual sea tu elección seguro que podrás pasar unos días inolvidables.

Puedes consultar toda la oferta de casas rurales en Teror en el siguiente enlace.

Ir arriba
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Personalizar cookies
Privacidad